El templo de Hércules Víctor o Hércules Olivario, fechado en torno a 120 a.C, se sitúa en el Foro Boario de Roma, en la conocida plaza de la Boca de la Verdad, actualmente. Fue erigido por Lucius Mummius Aqueus, vencedor en Corinto frente a la Liga Aquea, una confederación de ciudades griegas. Se trata del único templo superviviente en Roma, construido con mármol griego. El nombre de Hércules Olivario pudo deberse a la estatua a la que estaba dedicado el templo, cuya leyenda en la base rezaba: «Hercules Victor cognominatus vul Olivarius opus Scopae minoris», es decir, que era conocido por el vulgo como «olivarius». Se dice que fue promovido por Marcus Octavius Herrenus, un comerciante de aceite. Posiblemente el comercio de aceite en Grecia y Roma fue una importante fuente de ingresos, al tratarse de un producto de lujo que se exportaba. Tras la conquista de Corinto, una importante ciudad comercial, el monopolio de este producto se trasladaría a Roma. La maza que porta Hércules es un tronco de olivo, que tenía el poder de convertirse en un árbol allí donde fuese clavado. El olivo era un árbol sagrado en la mitología griega, símbolo de muchas ciudades. Atenea, cuyo símbolo era el olivo, y Poseidón se disputaron Atenas, como dioses protectores.

Estatua de Hércules en bronce, encontrada en el Foro Boario (Roma). Museos Capitolinos

Hércules se relaciona con el comercio y fue identificado con el dios fenicio Melkart, la forma fenicia del dios Baal. El lugar donde fue situado su templo en el estrecho de Gibraltar, fue llamado «Columnas de Melkart», por los fenicios y después «Columnas de Heracles», por los griegos, «Columnas de Hércules», para los romanos. Etimológicamente «melk» significa «rey», por lo que su nombre se traduce como «rey de la ciudad». Al ser patrono de la ciudad de Tiro, fue un dios protector de la colonización y de la navegación. A Melkart se le atribuía la civilización de las tribus salvajes de las costas lejanas, la fundación de colonias fenicias y la introducción de la ley y el orden entre los hombres.

Según cuenta el historiador griego Heródoto (484-425 a.C.), él mismo decidió viajar a Tiro, al enterarse de que los fenicios habían dedicado un templo a Heracles. Se encontró también en Tiro un templo dedicado a Heracles Tasio, por lo que decidió viajar a la isla de Tasos, donde encontró un templo levantado por los fenicios, quienes zarparon para raptar a Europa y fundaron esta ciudad.

El Foro Boario era una zona situada en la ribera izquierda del rio Tiber, que constituía el puerto fluvial de Roma, el portus Tiberinus. Junto al templo de Hércules Victor se conserva el templo del dios Portuno, divinidad protectora del puerto pluvial. Era el dios de las llaves y puertas, de la ganadería y de los almacenes de grano. También se le considera el dios que protegía los ingresos.

La zona estaba abierta a los extranjeros, externa al perímetro de la ciudad y ubicada fuera de las murallas servianas. Aquí se situaba el altar máximo de Hércules, un santuario muy antiguo dedicado primero a una divinidad local asimilada al Melkart fenicio, después Heracles y más tarde a Hércules. Durante la República, se construyó un templo dedicado a Fortuna y a Mater Matuta, equivalente a la Astarté fenicia, como diosa de la madre naturaleza, la vida y la fertilidad. Fortuna se consideraba también una diosa propiciadora de la maternidad. Adjunta o confundida con Fortuna, estaba la diosa Ocasión, representada como un mujer de larga cabellera por delante pero calva por detrás, de modo que, cuando se presentaba, había que agarrarla de frente por los pelos, porque en cuanto se dejaba pasar, no había pelo en la nuca para poderla atrapar.

Mater Matuta etrusca, siglo V a.C.. diosa de los recién nacidos, alumbramientos y amaneceres

Según el mito, Melkart, identificado con el sol, se caso con Astarté, cuando pudo alcanzarla en un punto lejano de occidente, convirtiéndose en la diosa Asera, diosa de la fertilidad y madre de todos los dioses. Como diosa de la fertilidad vegetal, su representación era una estaca o tronco de árbol clavado en el patio de los templos. Los atributos de Heracles, la estaca y la piel de león con la que se cubre, representan un nacimiento, por la estaca y una muerte, por el león. Hércules representaría un final violento, como puede ser una conquista, para dar nacimiento a una colonia o ciudad, o bien una nueva actividad económica o situación política.

Emperador Lucio Aurelio Cómodo (161-192 d.C.), vestido como Hércules

En el Foro Boario fue colocada una estatua de bronce dorado que representaba un toro procedente de Egina, tras la conquista de la isla en 210 a.C. por el cónsul Publio Sulpicio Galba. Se suele decir que el Foro Boario era un mercado de animales, pero posiblemente fuera también un mercado de esclavos, procedentes de las conquistas. La isla de Egina se encontraba en un cruce de rutas comerciales y compitió con Atenas por su superioridad naval. Según Heródoto, los mercaderes de Egina transportaban trigo desde el mar Negro. Se dice que, en sus mejores tiempos, la isla contaba con 40.000 ciudadanos libres y 470.000 esclavos.

La palabra griega con el significado de «aceite» es «elaion», por lo que, posiblemente, la Hélade o helenos, que es el nombre que se da a los griegos, signifique «productores de aceite» o un significado similar, en relación con el aceite y los olivos. Podría ser, que nacen de un olivo. El rapto de Helena sería algo similar al rapto de Europa, siendo en este caso una princesa griega, que representa un olivo. Europa no tendría una procedencia griega, puesto que un toro despega a Europa del suelo, no siendo un árbol, por lo que no tendría raíces. Podría ser que los fenicios, al ser gente de mar, o nómadas, no tenían un lugar fijo de procedencia.

Reconstrucción del frontón oeste del Partenón. La diosa Atenea y el dios Poseidón se disputan el patronazgo de Atenas. Atenea ofrece el olivo, venciendo a Poseidón

En latín, «oleum» es aceite de oliva y «oliva» es el árbol, un olivo, siendo una palabra de género femenino. «Olivum» es aceite para los atletas, usado como perfume, por ello, la palabra «oler», tiene esa misma procedencia. En Olimpia, los atletas recibían una corona de olivo y también eran premiados con una cantidad de aceite. La leyenda dice que fue Heracles quien llevó el olivo de su tierra natal. Según dice la inscripción de la base de la estatua de Hércules en Roma, es el vulgo quien da el nombre de «olivarius», posiblemente refiriéndose a su color dorado, siendo una estatua de bronce. El aceite, así como otros líquidos o bebidas, se empleaban en las libaciones de los sacrificios a los dioses por griegos y romanos, siendo la palabra en griego para libación, «loibe», o también la palabra «sponde». La libación consistía en la aspersión de un líquido sobre un objeto, un altar, o se vertían en el suelo. En Grecia servía para extinguir la llama del altar sacrificial.

Triada capitolina, Júpiter-Zeus, dios del cielo y las tormentas con el rayo, simboliza la fuerza fecundadora; Juno-Hera, los hijos dentro de la familia o de la ciudad y Atenea-Minerva, que simboliza los hijos fuera de la familia o del matrimonio, también como botín de guerra. Museo arqueológico de Palestrina

Las fiestas en honor del dios Baco y de su esposa Libera, diosa romana, recibían el nombre de Liberalia y se hacían libaciones en su honor. En la mitología romana, Liber Pater era un dios patrono de los plebeyos que llegó a identificarse con Baco, el Dionisos griego. Según cuenta el historiador Tito Livio, ante el temor de los patricios ante las revueltas plebeyas, tras la caída de la monarquía romana, el dictador Aulo Postumio prometió juegos y un templo público dedicado a la triada protectora de la fertilidad, formada por Ceres, Liber y Libera. Se considera el dios de la libertad de expresión. Los rituales tenían como finalidad favorecer la fertilidad y en sus templos se mantenía la imagen de un falo, una representación muy frecuente en el mundo romano, en forma de amuleto, que se utilizaba contra el mal de Invidia o Envidia.

Júpiter-Zeus, acompañado por el dios Cupido

La palabra liberto o liberta que designa a los esclavos a los que se otorga la libertad tendría seguramente este origen. Había diferentes formas de liberar a un esclavo, siendo conocido el proceso con el nombre de manumisión, pero la condición de liberto hacía necesario que su nombre figurase en un censo o libro. Podían llegar a ser ciudadanos romanos si obtenían la libertad de un modo solemne, o ser considerado simplemente como ciudadano latino, con menos garantías, siendo muchas veces sus condiciones de vida muy similares a la esclavitud. Seguramente la palabra «libro» procede del censum con forma de libro, donde se apuntaban los nombres de aquellos que pasaban a existir oficialmente. «Libra» que significa balanza, se refiere también a cumplir con las formalidades legales. Los antiguos esclavos tendrían los derechos sobre sus propios hijos y estos heredarían la condición de ciudadano de su padre. Justiniano dispuso que fuera libre el esclavo a quien su dominus diese el nombre de «hijo» de forma pública, sin que adquiriera derechos realmente como tal, o una garantía jurídica.

Lar romano de bronce, en el MAN. Lora del Río (Sevilla). Dioses domésticos, hijos gemelos de Mercurio y Lara, condenada a ser muda por su indiscreción, al revelar a Juno los adulterios de Júpiter

Ademas de la pátera y vasijas de diferentes formas, entre los objetos del sacrificio se representa el «lituus«, que sería una especie de báculo de forma circular. También recibe este mismo nombre el clarín o cuerno de caza. Los vasos rituales de cuerno o con forma de cuerno, o también con forma de cabeza de animal, fueron utilizados desde tiempos muy antiguos, en muchos lugares. En Grecia se les da el nombre de «rhyton» y se utilizaban para verter los líquidos del sacrificio, aunque también existen ejemplos con orificios en la parte más estrecha. El objeto que parece un báculo en las representaciones puede ser el «lituus», un instrumento musical, una especie de gaita, que utilizaban los etruscos. El cuerno se asocia a la diosa Fortuna, como una cornucopia llena de frutas y flores que representaba la abundancia y la fertilidad.

Tritón, dios del mar, hijo y trompetero de Neptuno, Era un hombre con cola de pez y patas delanteras de caballo

Hércules parece representar a un soldado de los ejércitos, aunque también podría representar a un esclavo, la mano de obra de Grecia y Roma, puesto que sus trabajos o misiones acaban cuando muere. Heracles, cuyo nombre significa «el servidor de Hera», era hijo de Zeus, siendo odiado por su esposa, Hera, al ser el fruto de una infidelidad. Zeus dijo que sería rey, al ser el primero en su nacimiento, pero Hera, mediante un engaño, le arrebató este lugar a favor de un pariente de su misma casa. Sus trabajos se desempeñan en tierra firme, aunque se pelea con los ríos y las fuentes, reconduciendo aguas y construyendo embalses. En realidad, sus hazañas parecen servicios a la ciudad, o a la diosa Hera, puesto que realiza grandes obras o libera de calamidades y peligros. La leyenda de su muerte quemado por la capa envenenada que le entrega su esposa Deyanira, engañada por el centauro Neso, podría referirse a la quema en la pira funeraria, un rito que era el habitual en Grecia y Roma. Según la leyenda, cuando su cuerpo mortal fue consumido por el fuego, Zeus lo transportó al Olimpo, donde Heracles ocupó su lugar entre los doce dioses olímpicos.

Apolo y Heracles luchando por el trípode délfico. El trípode podría representar la tierra, mar y el cielo, así como el orden establecido, el día y la noche, siendo posible el oráculo siguiendo dicho orden, establecido por los dioses. Hércules intenta robar el trípode, pero Zeus interviene con su rayo separando a ambos, impidiendo ese cambio. Apolo, dios del orden establecido en la polis y Hércules, como esclavo que intenta acabar con ese orden, en cuanto puede

Es posible que los jardines o huertos rodearan los templos, al ser los árboles considerados sagrados, como el olivo. En griego, huerto es «phrasia», y jardín, como se denomina al jardín de Epicuro, es «keros hortus». «Keros» es cuerno o forma de cuerno. «Phrasia» puede relacionarse con la historia de Santa Eufrasia, una santa de Constantinopla que se marchó a Egipto para hacer vida monástica. Cada vez que se enfrentaba a una tentación, Eufrasia emprendía trabajos pesados como levantar muros o cercas con pesadas piedras. Podría ser que hiciera referencia a que conducía las aguas y cultivaba pequeños huertos o jardines rodeados de muros. En latín, la palabra para jardín es hortus o pomarium. «Holitor» es hortelano, «holus» es verdura, por lo que puede ser que «oli» pueda referirse también a un cuerno o forma de cuerno, como es el caso en la Edad Media, que se llama «olifante» al cuerno que se utiliza en las batallas. «Holy» ,en inglés, tiene el significado de «sagrado», quizá por el olivo.

Diosa romana Fortuna, diosa de la suerte buena o mala, aunque se asocia normalmente a lo bueno, o a lo fasto, y a la fertilidad

En el caso de el monte Olimpo, pues sí que parece clara la semejanza del pico de una montaña con una forma cónica o piramidal. «Oli» puede relacionarse también con «polis» o con la palabra «oligarquía», que es el gobierno de unos pocos sobre muchos. Olimpo, el lugar donde habitan los dioses, sería la cumbre o el lugar más alto, del que deriva una estructura piramidal. Una ciudad griega tiene en lo más alto una acrópolis, como se llama esta parte en Atenas, que son las construcciones que se sitúan en lo alto, es decir, los templos y en la base estarían las viviendas u otros edificios. Es posible que los romanos se refirieran a los griegos con el mismo nombre para su estructura social y sus ciudades y también para su producto más representativo, que era el aceite.

Denario romano con trisquel o Trinacria con cabeza de medusa y Zeus con el rayo y águila. Podría representar el punto más alto de la pirámide, Zeus y la parte más baja vista desde arriba. Hay varios Hércules diferentes. Uno de ellos nació de la oceánide Lisitea, quien se escondió debajo de una piedra para mantener en secreto su embarazo de Zeus. Por sus lágrimas, la piedra se convirtió en cristal, como un techo de cristal. Foto: biddr.com

La ciudad de Olisipo o Olissipo, se corresponde con la actual Lisboa. Se dice que fue una colonia fenicia, pero seguramente fue después una colonia griega, por el topónimo. La ciudad estaba en la ruta de los barcos fenicios hacia las islas del estaño, las islas británicas. Después pasaría a ser una ciudad romana importante. Olisipo, en griego, significaría un montaña sagrada, que sería sagrada precisamente por tener olivos o porque se usaba el aceite en los sacrificios. «Sipo» podría referirse a trigo porque es el nombre que se da en griego al lugar donde se almacena el grano o trigo, pero también podría referirse a que se almacenaba aceite.

Los topónimos cambian a lo largo de los siglos, por la llegada de gentes de diferentes procedencias, que escriben o entienden los nombres de diferentes maneras, los traducen, los pronuncian, los cambian por necesidad o por el uso. Olisipo pasa a ser Lisboa a partir de época romana, siendo los visigodos y los musulmanes los que van dando forma al nombre. El nombre de Lisboa se establece oficialmente a partir del siglo XVI. Aunque también es posible que las ciudades fueran conocidas por varios nombres, siendo uno más utilizado por determinados habitantes, según su procedencia, actividad o clase social. Aparte, los diferentes lugares o núcleos, dentro o fuera de la misma ciudad, que tenían diferentes nombres. El nombre que dieron los romanos a Olisipo, Felicitas Julia, posiblemente no era utilizado mucho más allá de los documentos oficiales. El nombre de Lisboa podría tener un origen romano. Las ciudades romanas siguen unos esquemas que se repiten, por lo que habría un Foro Boario, y «lis» en latín es «lucha» y en griego «lis» es «león». En griego, «bou» o «boi» es «buey» y en latín, es «bos, bovis». Podría ser que hubiera luchas de gladiadores, como en el Foro Boario de Roma.

En los últimos años los vestigios arqueológicos indican la presencia griega o fenicia en las costas del norte peninsular, en Galicia o Asturias. Astures es el nombre que reciben los pueblos que ocuparían el territorio de la actual Asturias y norte de León. Los astures transmontanos ocupaban la zona del occidente de Asturias y los augustanos, el norte de León, parte de Zamora y Orense, al oeste del río Esla, que recibía el nombre de Astura. Podría ser una palabra griega, «astrou» que es astro o constelación, y asociarse a la Vía Lactea, al orientarse las montañas de este a oeste. Tradicionalmente el camino de Santiago se asocia a esta constelación. Quizá, la Galia o la Gallaecia sean nombres que signifiquen que era un territorio situado en el oeste, siguiendo la Vía Lactea, llamada así por el color blanco, puesto que, «leche» en griego es «gala» y «galáctico», de color blanco.

El nombre de Pelayo, que se da al primer rey de Asturias, podría corresponderse con «pelagius» un sobrenombre que se daba a los griegos en la Antigüedad. Aunque se dice normalmente que significa «hombre de mar» podría tener otro significado, según el diccionario, y hacer referencia a esas élites, puesto que «pelas» es una palabra que se utiliza para una mezcla de aceite de los sacrificios. El muro que rodea la acrópolis de Atenas se llama «pelágico», indicando entonces ese territorio separado del pueblo o de la otra parte de la ciudad. El nombre de Peloponeso podría tener también este origen. En las ciudades griegas, «polis», las poblaciones se separaban entre la parte alta, donde se situaban las élites y edificios importantes, que recibía en general el nombre de «asty» o «astu», y la parte baja, o zona periférica, llamada «chora». La ciudad de Atenas era conocida también con el sobrenombre de «Astu» o «Asty». El modelo de ciudad de los griegos era muy diferente al modelo romano, pareciéndose más al modelo de ciudad medieval. Incluso la palabra «Castilla» que empieza a utilizarse a medida que avanzan hacia el sur las poblaciones del norte peninsular, puede proceder de «asty», que indica una población con una fortaleza o castillo en la parte alta.

Aunque la población de Asturias en los primeros siglos de la Edad Media pudo tener ese componente griego o bizantino, que parece ocupar la zona costera, a medida que se avanza en el tiempo, se diluye con la llegada de otras poblaciones o el mayor número de la población del interior asturiano. A pesar de la importancia que se da al rey Pelayo, tradicionalmente, su hijo Favila, que le sucede en el trono, es devorado por un oso, según se cuenta. El oso, que aparece en las leyendas medievales y que aparece en la heráldica como símbolo de algunas ciudades europeas, no tiene una interpretación clara. También Carlomagno se enfrenta a un oso, siendo, en este caso, vencedor. Podríamos interpretarlo precisamente en relación a esa diferencia de poblaciones, representando quizá a tribus o poblaciones aisladas, o poblaciones no sometidas a la autoridad de la ciudad. La hija de Pelayo, Ermesinda, se casa con Pedro de Cantabria, dux o duque, de Cantabria, antepasado común de los que después se llaman reyes de Asturias. La cuestión es que si Pedro era un «dux», tenía que depender de un rey. El único rey en ese momento posible era el rey merovingio, cuyo mayordomo era Carlos Martel, vencedor en Poitiers y gobernador, de hecho, de los francos.

El sueño de Carlomagno. El apóstol Santiago se aparece en sueños a Carlomagno para indicarle el lugar donde se encuentra enterrado, siguiendo el camino de las estrellas.

Según se cuenta en el Códice Calixtinus, Carlomagno descubre la tumba del Apóstol Santiago. Aunque lo que se conoce como Marca Hispánica coincide con la vertiente sur de los Pirineos, es evidente la influencia del Imperio carolingio, puesto que el territorio del norte de la península es una frontera, o una marca frente a los musulmanes, por ello, se promueve la ruta o peregrinación a Santiago, desde Francia. Estos territorios serían aliados o pagarían tributos al Imperio a cambio de apoyo y protección. Más al sur, los territorios pagarían tributo al Califato de Córdoba, sin que necesariamente tuvieran que ser conquistados, ni haber cambios radicales de población.

Según San Isidoro de Sevilla, el rey godo Suintila fundó la ciudad de Oligicus en el 621, la actual Olite, para reforzar la defensa por el norte, en la frontera con los francos. Suintila acabó de expulsar a los bizantinos del sur peninsular e intentó reforzar el poder real en todo el territorio. El nombre de Olite se podría interpretar como una fortaleza del rey, aunque sería lo mismo que decir una «huerta del rey». Lo que indica es que es un lugar de esa oligarquía en torno al rey o un lugar desde donde dirige o donde se reúnen los ejércitos del rey. Los visigodos eran un pueblo procedente del este de Europa y sería más lógico que, en principio, su idioma original fuese cercano al griego, aunque en Hispania el idioma «oficial» fuese el latín.

En cuanto al nombre de Valladolid, estaría bien poder decir que tiene un origen visigodo, pero no hay ninguna referencia conocida a este nombre anterior al siglo XI. El nombre parece la unión de «vallum» o «valla» en plural, que significa empalizada, fortificación o defensa, y el nombre de Olite u Oliti. Lo cierto es que Valladolid fue, en los siglos siguientes, un lugar del poder del rey, representado por el alcázar real, donde se concentraban los ejércitos, por encima del poder de la nobleza o la iglesia, puesto que no tuvo catedral hasta el siglo XVI.

Por otra parte, existe un antiguo «camino de los aragoneses» que sigue el río Duero, cuyo origen se puede remontar al siglo XI. La coincidencia de nombres como Tudela o Viana, podría indicar el mismo origen. Sancho Garcés III de Pamplona, llegó a ser, por los derechos de su esposa, Muniadona y parentesco, conde de Cea, de Saldaña y de Monzón. En 1034 restaura la diócesis de Palencia. Sancho y Muniadona fueron padres de García y de Fernando. Fernando I, fue rey de Castilla y rey de León por su matrimonio con Sancha, hermana de Bermudo III de León. El hijo mayor, García Sánchez III, fue rey de Pamplona. Sancho Garcés fue abuelo de Alfonso VI y tío abuelo del conde Ansúrez, puesto que Muniadona pertenecía a la familia Banu Gómez. Aunque, tradicionalmente, se atribuye al conde Ansúrez la fundación de Valladolid, menos mal que todo queda en familia. El condado de Monzón se extendía, al sur del Duero, por el campo de Peñafiel, y parte de la provincia de Segovia, en tiempos de Sancho Garcés.

Ermita de la Anunciada en Urueña (Valladolid), con decoración de bandas lombardas. Originaria de Lombardía es una decoración que se extiende en Aragón y Cataluña desde principios del siglo XI. Llegaría a Castilla por la amistad de Sancho Garcés con el Abad Oliva, obispo y conde de Berga y Ripoll, de cuyo monasterio procedía Ponce, que fue obispo de Oviedo, emprendiendo después la restauración de la diócesis de Palencia, desde la abadía de Husillos, en el condado de Monzón. Ponce introdujo las reformas de Cluny.

El siglo XI despista porque las razias de Almanzor se producen a finales del siglo X. Almanzor muere en 1002 y el Califato de Córdoba se desmorona absolutamente, dividiéndose el territorio, a partir de 1030, en reinos de Taifas que pasan a ser tributarios de los reinos cristianos. La amenaza de los musulmanes desapreció, y la situación pasó a ser de enormes expectativas de expansión de los reinos cristianos, que no podían materializar, de momento, por falta de financiación, inversiones y recursos.

Iglesia de San Cipriano, en San Cebrián de Mazote (Valladolid). Iglesia mozárabe del siglo X, que pudo ser reconstruida en el siglo XI. Sancho Garcés mantenía una buena relación con Abderraman Sanchuelo, que era primo suyo. Abderramán murió en una revuelta en 1009 en Córdoba, siendo sus aliados el conde de Carrión y el conde de Saldaña.

La empresa de la expansión se emprende con Alfonso VI, con la participación muy importante de ejércitos y recursos del otro lado de los Pirineos. Al intervenir finalmente los almorávides desde Marruecos, se produjo un descalabro militar y económico monumental que arrastró a la orden benedictina de Cluny, en Borgoña, cuyas grandes construcciones, como la abadía de Cluny, fueron financiadas principalmente por el censo de Fernando I de León y, después, por Alfonso VI. Los cluniacenses empiezan a llegar a Castilla con Sancho Garcés, «regnante rex Santius in Castela, Pampilona et in Montesori».

Iglesia de San Martín de Tours, en Frómista, sigue el modelo constructivo de Cluny. Construida por orden de Muniadona, también llamada Mayor de Castilla (995-1066), pudo iniciarse siendo reina de Castilla, antes de la muerte de Sancho Garcés III, en 1035

En época romana no se conoce un nombre que pueda coincidir con Valladolid, sin embargo, hay nombres de ciudades cuya ubicación está por determinar. Hay muchas propuestas para la ubicación de la ciudad vacea de Intercatia, después romanizada, en la provincia de Valladolid, Zamora y en la provincia de Palencia, siendo la ubicación en Paredes de Nava una de las que ha cobrado más protagonismo últimamente. Partiendo de que podría ser cualquier sitio, según cuenta de la campaña de conquista romana en el 151 a.C. dirigida por Lucio Licinio Lúculo, el ejército romano derribó la muralla encontrándose con una laguna donde perecieron ahogados muchos soldados, llegando finalmente a un pacto de rendición. Si se da crédito a este relato, al menos habría que suponer que sería un lugar con abundancia de agua. Según el nombre, podría entenderse que esta rodeada de agua o por un río y podría suponerse un meandro de un río como los del Pisuerga, entre Simancas y Cabezón. Ambas localidades tienen un puente que se supone de origen romano que se corresponde con la vía entre Astorga y Clunia por Cabezón, y la que pasaba por Simancas procedente de Cauca. Se sabe que hubo dos calzadas o caminos entre ambas, que pasaban por la actual Valladolid, donde la desembocadura del Esgueva en el Pisuerga formaba una laguna, siendo posible un puerto fluvial.

La estela funeraria encontrada en Bonn (Alemania), dedicada a Pintaius Astur Transmontanus, un soldado de la Cohors V, signifer en Castelo Intercatia, es decir, el portador de la insignia de la legión o centuria. Los signiferes se distinguían por llevar un casco recubierto con la piel de un oso o un león, de forma similar a Hércules. La inscripción indica que era «pedicili f» o hijo de Pedicili, lo cual indicaba que era hijo de alguien y que, por tanto, no era un esclavo. Sin embargo, nos queda la duda de si se refiere a una persona, puesto que «pedicili» significa «garra peluda».

Estela funeraria de Pintaius Astur Transmontanus

Lo que se puede deducir de esta mención a «Castelo Intercatia«, es que sería una torre de vigilancia o fortaleza, aunque también, por este nombre, podría ser un «castelum», o edificio utilizado como depósito que recibía agua de un acueducto y la distribuía por diferentes conductos. Sería posible que el nombre de Pelayo recuerde a un signifer, portador de la insignia, puesto que el rey Pelayo es representado como portador de la cruz de la Victoria, símbolo de Asturias. Pelagius también hace referencia al pelo o una piel de animal, que recuerda a Hércules o Heracles. Sería posible también que las iglesias dedicadas a San Pelayo fueran antiguos templos dedicados a Hércules, una vez que fueron cristianizados. El martirio de San Pelayo fue el desmembramiento mediante tenazas de hierro, aunque podría ser una representación simbólica de ser devorado por un oso, como le sucede al rey Favila.

Lago Sacro de Olives (Pontevedra)

En busca del árbol sagrado, Olives es un pueblo de la provincia de Pontevedra, en cuyo término se encuentra el Lago Sacro, una laguna de origen glacial. Según cuenta la leyenda del lugar, en tiempos antiguos sucedió una gran batalla y los muertos fueron arrojados a este lago. Por ello, se construyó un gran muro alrededor de la laguna, para que los muertos descansaran en paz. Se explica de esta forma la existencia de restos de un muro o muralla de piedra que rodea la laguna. Esta zona de Galicia estuvo habitada por un pueblo a quienes se denomina «interamicos» o «interamnicos», un nombre muy romano para ser prerromano. «Interamicos», podría hacer referencia a ese pacto entre iguales, como resultado de la derrota de los romanos. Una de las vías en que se otorgaba la manumisión o condición de libertos en el mundo romano, era «inter amicos», por la que el dueño declaraba libre a un esclavo en presencia de cinco testigos. «Interamnicos», también en latín, significa un lugar situado entre dos corrientes de agua o ríos.

Aunque no coincida la localización de Intercatia que describen las fuentes, o las interpretaciones de esas fuentes, resulta bastante llamativa la coincidencia con el relato. Esta zona coincide también con el trazado de la vía XIX Bracara – Lucus – Asturica. En el itinerario de esta vía, entre Asturicam (Astorga) y Bracara (Braga, en Portugal), hubo una ciudad llamada Interamnium, que no ha sido localizada. «Transmontano» se llamó también al norte de Tras-os-Montes, en Portugal.

Sería posible una confusión entre nombres, o incluso que hubiera dos Intercatias, al ser un nombre muy descriptivo, que indica una localización entre dos puentes o dos acueductos. La derrota de los romanos se hubiera producido en esta zona de Lusitania, donde los romanos encontraron la mayor oposición. Podría ser que el territorio desde el Duero hasta el río Sil, el que cruza la vía desde Intercatia a Astorga y desde allí a Bracara, fuera considerado un territorio de frontera, durante la conquista.

En la descripción de las campañas de Lucio Licinio Lúculo de 151 a.C. se cuenta que conquisto Cauca y después Intercatia, tras un asedio, pero no se cuenta el suceso de la derrota de los romanos. A partir de 150, entró en el territorio de los lusitanos. A su vuelta de Hispania, después de enormes dificultades y oposición en Roma, construyó un templo a la buena Fortuna, que podría ser el templo de Fortuna Viril del Foro Boario, junto al templo de Hércules Olivario, puesto que, se dice, que pidió a Lucio Mummio unas estatuas que había traído de Corinto para la consagración, que no le devolvió después, alegando que habían sido consagradas a la diosa.

Puente de la vía XIX en Galicia. Foto: Wikipedia