«Nostalgia» es el título de la sexta película importante de Andrei Tarkovsky, rodada en Italia y finalizada en1983. Las autoridades soviéticas se retiraron del proyecto, siendo financiado por la RAI italiana. Como preparación de la película, Tarkovsky rodó «Tempo di viaggio«, un documental en colaboración con el poeta y escritor italiano, Tonino Guerra. En 1983, filmó en Londres su propia producción de la ópera Boris Godunov.

Según él mismo explica en el libro «Esculpir en el tiempo«, fue la primera película rodada fuera de su tierra, con el permiso de las autoridades rusas, aunque, poco después, como manifiesta: «mis intenciones y mis películas resultaban fatídicamente extrañas a los organismos soviéticos relacionados con el cine» . En ella quería hablar de la forma peculiar de la nostalgia, el estado anímico que es típico en la nación rusa. Debe ser algo conocido en Europa occidental, por lo que cuenta, que los rusos son «malos inmigrantes», por su incapacidad para adaptarse a otros lugares y otras costumbres. Gorchakov, el protagonista de la película, es un poeta que viaja a Italia para reunir material sobre el pianista ruso Pavel Sosnovski, para escribir sobre él un libreto para una ópera. Sosnovsky existió realmente. Fue un compositor enviado a Italia por el señor feudal para que cursara estudios, permaneciendo allí muchos años y teniendo éxito. Finalmente decide volver a Rusia, por esa nostalgia, convirtiéndose de nuevo en siervo de la gleba, para ahorcarse poco tiempo después. Tartovsky también explica que el mismo siente ese estado anímico, de tristeza aplastante y sin salida, y que estará presente hasta el final de sus días.

El documental, «Tempo de viaggio» producido también por la RAI, tiene como hilo conductor, un recorrido por algunos lugares de Italia en busca de localizaciones para la película. Tartovsky expone sus puntos de vista, sus ideas de lo que debe ser el cine, o los cineastas que le han influido y a los que atribuye el mayor valor como artistas. Se trata de un documental poético, puesto que, para Tarkovsky, la poesía de un autor surge de sus propias experiencias vitales y de su forma de vivirlas, siendo capaz de elevarse por encima de la realidad. No significa que al asumir estados de ánimo propios, el autor pueda identificarse con lo que hace, e incluso puede ser que esa experiencia lírica coincida pocas veces con su vida, o que le represente como individuo.

Como explica en su libro, en Nostalgia da continuidad al su tema del «hombre débil» y la debilidad humana. Los protagonistas de sus películas son personas débiles que buscan autoafirmarse, aunque su comportamiento es el opuesto a las personas que buscan la expansión exterior, el comportamiento agresivo para autoafirmarse frente a otras personas y frente al mundo. Estas personas necesitan una justificación que «justifique» el propio camino que han elegido frente a los demás o la sociedad, para defender sus propias intenciones, frente a los demás o la sociedad que los rechaza, por no seguir las normas establecidas, o incluso para sí mismos. Esta determinación podría confundirse con la heroicidad, si no fuera porque oculta intenciones propias. Habría que hacer la excepción de Iván, siendo un niño totalmente confundido por las experiencias vividas, que encuentra, en su desesperación, un camino en una heroicidad que no le corresponde. Su desgracia está en que no encontró un adulto que le parase los pies.

Encontrar una justificación puede ser tan importante como para marcar la diferencia entre la vida y la muerte, o hasta llegar a morir por ella, en una situación extrema. Esa justificación, sea como sea, da un sentido a la vida, y hasta permite alcanzar algún grado de perfeccionamiento interior, según afirma Tarkovsky, siendo la alternativa la degradación interior, al que parece dirigirnos la adaptación a la vida rutinaria. Podría encontrarse una explicación en las razones que da la mujer del stalker, en esa película.

A los protagonistas de sus películas les pasa algo parecido a la fábula de la zorra y las uvas. No son capaces de alcanzar algo y necesitan una justificación. Sin embargo, esa justificación es una salida que les permite seguir viviendo. Si la zorra admitiese que no es capaz, o dudase de sí misma, admitiendo un fracaso, se colocaría ella misma en una posición muy difícil para sobrevivir en el bosque, aunque a los espectadores nos parezca que no es una salida virtuosa precisamente. Quizá su virtud sea salir airosa de los fracasos.

El protagonista, Andrei Gorchakov, es un hombre que se va degradando, sin ser capaz de encontrar o admitir una justificación que le hubiera permitido seguir con su vida. Aunque no tenemos pruebas ciertas, se podría deducir que la película «Leaving Las Vegas» de 1995, es la versión americana de la película de Tarkovsky, con unos personajes en un lugar y un escenario diferentes y, por supuesto, un estilo muy diferente. La escena final en Nostalgia es un sueño, por lo que no está claro si el protagonista consigue superar sus dilemas, o incluso si consigue seguir viviendo.

El documental «Tempo de viaggio» da algunas claves para entender la película, puesto que el proyecto se va creando a medida que se produce esas vivencias del autor en Italia, durante ese viaje. Tarkovsky parece inspirarse en el poema que Tonino Guerra escribe para él, y que lee en italiano al principio del documental. El poema dice no saber qué es una casa, puede ser abrigo o paraguas, un lugar donde guarda sus cosas que son valiosas para él. Entonces la casa pasa a convertirse en una jaula, o un encierro porque no quiere salir de allí, y se convierte también en una jaula para todos los que llegan allí, incluso para un pájaro de la nieve. Sin embargo, las palabras son tan ligeras que no pueden ser retenidas en su interior.

La primera escena de Nostalgia es un lugar en el campo, que parece remoto y aislado, donde se encuentra la casa del protagonista, en Rusia. Allí se encuentra su familia, esposa, hija e hijo, y la que sería su madre, una mujer mayor. Ese lugar recuerda en el documental a la visita al sur de Italia, puesto que llegan a un pueblo de la costa, donde un acantilado era el único paso al interior. En la película las mujeres parecen esperar un barco, como si fuera el único acceso hasta allí fuera por el río. En el documental Tarkovsky cuenta que su esposa y él se fueron a vivir al campo a un lugar apartado, pero que no funcionó, porque estaba alejado de Moscú. Sin embargo, también dice que le permitía estar en contacto con la naturaleza y apreciar sus cambios y colores.

Este trabajo de Nirvana recibió críticas por utilizar motivos religiosos, que no tenían este significado. El tema de las edades del hombre, que en este caso empezaban antes del nacimiento, es un clásico. El conflicto entre el tiempo lineal y el tiempo circular, es tan antiguo como las pirámides.

En la siguiente escena, en Italia, el protagonista, Andrei, llega, acompañado por Eugenia, su traductora en Italia, a visitar la Madonna del parto, una pintura de la que se habla también en el documental. Andrei no quiere entrar en la capilla para verla, a pesar de que sabemos, por lo que dice Eugenia, que Andrei llevaba días insistiendo para ir a verla y que habían tenido que hacer un montón de kilómetros en coche para llegar allí. Parece enfadado y responde de mala manera. Mientras Eugenia se aleja, Andrei tiene un monologo consigo mismo, en el que dice que ya basta…, que no quiere nada más…, que sólo para sí mismo…

Eugenia entra ella sola en la capilla y ve a las mujeres devotas de la Virgen, que rezan de rodillas, por la creencia de que conseguirán un embarazo y un nacimiento, según explica el cura a Eugenia. Eugenia le pregunta al cura que por qué son solo las mujeres las que vienen a rezar, a lo que el cura le responde que porque el fin de las mujeres es tener hijos. Eugenia dice que no es sólo eso y el cura le responde que ella lo quiere es ser feliz, pero que tampoco es sólo eso. Quizá sea ese el problema que se plantea en la película, el error de establecer un fin, en lugar de una base, o confundir el fin con la base. Andrei pone el fin en sí mismo, por lo que el principio es el final. Básicamente los hombres y las mujeres deben tener hijos, porque nos extinguiríamos como especie de otra manera, pero no es un fin, porque no se sabe lo que va a suceder durante la vida de cada persona. En cuanto a ser feliz, básicamente nadie quiere el sufrimiento y existen unas necesidades, pero cada persona es diferente. Establecer un fin implica que hay una justificación para que alguien imponga un fin, que decida qué es la felicidad y que además lo imponga a los demás.

Madonna del parto, Piero della Francesca. Foto: Wikipedia

La Madonna del parto, es un fresco muy conocido de Piero della Francesca, realizado en torno a 1460. La iconografía representa a la palabra de Dios que se encarna a través de la Virgen. En el documental, Tonino Guerra dice que cuando mira esta imagen le parece que la Virgen esta dentro de una gran boca. Tendría sentido que su autor quisiera sugerir una gran boca de una serpiente, siendo los ojos unos adornos de la tela que se abre, sostenida por los ángeles, a ambos lados. En esa visión medieval, la serpiente representa el pecado o el cuerpo material donde se encarna la palabra de Dios, también la penitencia o el sufrimiento que termina cuando se da a luz, o se produce el nacimiento, que también se identifica con el sol y su trayecto de la noche al día. La Virgen en procesión dentro de la iglesia y las mujeres de rodillas representan esa serpiente que es la espera o ese sufrimiento, y las velas encendidas el nacimiento que se espera. Después de los rezos, una mujer abre el vientre de la imagen en procesión y surgen cientos de pájaros que vuelan en todas las direcciones, como si fueran palabras que no se pueden contener.

No se dice cual es la razón del enfado de Andrei, pero las imágenes en blanco y negro de su casa en Rusia, podrían sugerirlo. Podríamos deducir que el matrimonio no funcionaba y que aprovechando su ausencia, la familia había abandonado la casa. Hay referencias a la fidelidad, por el perro, y al matrimonio, por el velo blanco, que podría ser de novia, tirado en el suelo y medio hundido en el barro junto a un charco de agua. El ángel que Andrei ve junto a la casa podría simbolizar un embarazo, por lo que indicaría un embarazo de la mujer, en su ausencia. Al principio de esta secuencia, Andrei recoge unas plumas que han caído del cielo, que enlazan con la anterior en la iglesia, cuando salen los pájaros del vientre de la Virgen. El cabello del protagonista tiene dos mechones blancos, como si él también fuera un ángel, alguien alejado de la realidad. Entonces significaría que otro «ángel» ha ocupado su lugar. Quizá, esos restos de plumas sean, simplemente, unas pocas palabras que no se dijeron. Puede ser que no simbolice un embarazo literalmente, pero sí un renacimiento, puesto que su familia ha buscado una salida para escapar de esa situación y continuar con sus vidas, siendo ese su deseo. El ángel puede anunciar el nacimiento de ese deseo, de salir de aquel lugar.

En el hotel, en Italia, pierde las llaves de su casa descuidadamente, como si hubiera perdido todo interés. Durante su estancia allí, se niega a responder las llamadas de su mujer al teléfono, que suena varias veces. El sueño de las dos mujeres significaría, simbólicamente, que su mujer, que representaría a su tierra, Rusia, le ha abandonado, pero Eugenia, o Italia, no consigue que la quiera, quedándose en tierra de nadie, o ahogado en sí mismo, mientras todo se diluye a su alrededor.

Álbum de la banda Uriah Hepp, 1974. Según la canción de este título, los sueños pueden dar una luz

El hotel es un balneario de origen romano que se sigue utilizando como tal. Allí encuentran a Doménico, alguien que es considerado un loco, cuya historia personal y familiar todos conocen. Se cuenta que Doménico, años atrás, encerró a su familia en su propia casa durante siete años, esposa e hijos, y que tuvieron que ser liberados por la policía. La gente comenta que fue porque tenía celos de su mujer, o porque era una persona insegura, sin embargo, Domenico dijo que quería salvarlos del fin del mundo.

Andrei se interesa por su historia y decide ir a verlo a su casa, porque se siente identificado con él, por esa forma de actuar con su familia, y quiere preguntarle por qué lo hizo. Doménico vive en una casa que se presenta desvencijada e inundada por el agua, donde flotan y se pierden los enseres, y también él mismo, que indicaría un lugar perdido y olvidado que ya no es lo que fue alguna vez. Ambos conversan y Andrei obtiene como respuesta un encargo de Doménico, que consiste en entrar en la piscina con una vela y hacer un recorrido con ella encendida, puesto que él no puede hacerlo, ya que lo echan de allí en cuanto lo ven. Objetivamente, no sería posible mantenerla encendida, por el vapor del agua. La conversación anima a Doménico hasta el punto de pensar que el mundo debe ser salvado y que para ello irá a Roma. Andrei se queda solo, puesto que Eugenia se ha marchado a Roma, y deambula por las ruinas de antiguos edificios inundados de agua, sin saber qué hacer con su vida. Al caminar por las calles, como si fuera un sueño, ve un espejo y el reflejo le devuelve el rostro de Doménico, como si fuera él mismo.

Álbum de la banda británica Huriah Heep, 1971. Trata de la búsqueda de uno mismo. La portada incluye imágenes distorsionadas que devuelve un espejo

Doménico, por su parte, está en Roma, junto a la estatua del emperador Marco Aurelio, y se dedica a dar discursos sobre la necesidad de salvar el mundo, y de que la gente reaccione, haciendo un llamamiento para que las personas tengan grandes aspiraciones, ante la pasividad absoluta de los oyentes. La gran justificación de Doménico requiere un sacrificio, demostrar que no lo hace por él mismo, si no por salvar el mundo o, en su momento, por su familia, y está dispuesto a morir por ello. Los medios de comunicación van a retransmitir el suceso y le han traído la lata de gasolina para que no se le olvide. Así se produce la muerte de Doménico, envuelto en llamas.

Estatua ecuestre del emperador Marco Aurelio. Foto: Wikipedia

Andrei decide volver a Rusia, aunque sabe que allí nadie lo espera, pensando que podría irse a vivir con su padre a Moscú, En el último momento decide no coger el avión y volver al balneario para realizar el encargo de Doménico. Al llegar, se encuentra que la piscina ha sido vaciada para limpiarla. Realiza el recorrido con la vela, que debe mantener encendida, según el encargo de Doménico. Lo consigue y deposita la vela en el borde. La escena final es un sueño, se sitúa en las ruinas de una iglesia en Italia, y dentro de esas ruinas aparece su casa rusa y el campo alrededor, donde está el protagonista con su perro. Quizá signifique que no hay ninguna justificación que buscar, que deberá seguir su camino con los pies en el suelo y aguantando su vela, en Rusia o en Italia, lo mismo da. Aunque quizá la respuesta para Andrei es que lo único seguro que tiene en la vida es precisamente es ese vacío, que representa el charco de agua, que es mejor dejarlo como está, lleno de agua o de olvido, sin profundizar o buscar justificaciones que le llevarían a la nada, porque no encontraría una respuesta, sino un hueco o vacío mayor. No es que no sea posible una salida, o un renacimiento, pero Andrei es incapaz de mirar fuera de sí mismo, permaneciendo junto a ese pozo, mirando un fondo donde no hay nada.

Cartel de la película «Nostalgia», donde aparece el protagonista, Andrei, un hombre que ha perdido su propia luz y se ha quedado sin palabras, sin nada que decir.

Boris Godunov es el título de una obra dramática escrita por Aleksander Pushkin, en 1829, aunque no se publicó hasta cinco años después de su aparición, víctima de la censura. En opinión de las autoridades. Pushkin debía reescribir su obra y convertirla en una novela histórica o de aventuras, siguiendo el modelo inglés de Walter Scott. Sin embargo, el tema de Boris Godunov es complejo, más allá de un relato de acontecimientos históricos, la lucha por el poder entre el zar, el impostor y los boyardos o nobleza rusa, siendo el tema principal, en el fondo, la lucha del pueblo y su relación con el poder.

Modest Petróvich Músorgski (1839-1881) escribió un libreto para ópera basado en esta obra de Pushkin, siendo fiel al texto al tiempo que lo trata con notable libertad. Realizó una primera versión que fue rechazada y una segunda versión de 1874. Músorgski partía de la premisa de que su trabajo debía «mostrar lo contemporáneo en el pasado», de lo que se derivan las dificultades al enfrentarse a la censura. Los conflictos entre el pueblo, el zar y la nobleza, resonaban demasiado para sus contemporáneos.

Retrato de Aleksander Pushkin, de1827. Pushkin era nieto de un príncipe africano, etíope o camerunés, vendido como esclavo, pero que fue adoptado por el zar Pedro I. Llegó a ser gobernador de Tallín. Pushkin conservaba rasgos de su abuelo, como el pelo oscuro y rizado. Durante toda su vida fue muy popular en Rusia

Boris Godunov fue regente de facto durante el zarato de Teodoro I, hijo de Iván el Terrible, entre 1984 y 1598, siendo proclamado zar de Rusia tras la muerte sin hijos del zar. La muerte de Teodoro o Fiódor Ivanovich puso fin a la línea moscovita de la dinastía Rurikidika, reinante en el Rus de Kiev desde 862. La dinastía fue fundada por Rurik, un príncipe varego. La teoría es que el pueblo Rus se originó en la costa Este de Suecia. «Rus» en nórdico antiguo, significaría «Hombres que reman». Muchas familias nobles rusas, polacas y lituanas descienden de Rurik, como también los Romanov.

Teodoro o Fiódor I fue el segundo hijo de Iván, que accedió al trono por la muerte del primogénito a manos de su propio padre. Debido a su escasa capacidad para el gobierno, su padre designó a un grupo de consejeros o tutores, siendo Boris Godunov, uno de ellos. Desde el principio un sector de la boyardía, o nobleza, se levantó contra el zar para destituirle y nombrar al hijo menor, Dimitri, que contaba entonces tres años de edad. Godunov alcanzó un enorme poder y se convirtió en regente. Su gestión del gobierno se considera inteligente y prudente, sin embargo, se enfrentaba a la oposición de los boyardos, por su origen tártaro y plebeyo, haciendo frente a numerosas conspiraciones. La muerte repentina del niño Dimitri, en 1591, hizo recaer las sospechas sobre Godunov. Aunque fue una acusación que no pudo ser probada, dio pie a rumores y sospechas.

Iván el Terrible o Iván IV de Rusia (1530-1584), fue un gran príncipe de Moscú, convirtiéndose en el primer monarca con el título de zar de Rusia, desde 1547. Se le atribuye ser el fundador de la Rusia contemporánea. Conquistó Siberia y realizó reformas legislativas y administrativas del nuevo Estado centralizado. Los estados modernos se desarrollan desde finales del siglo XV, coincidiendo con la crisis del feudalismo medieval. El descubrimiento de América aceleró y transformó este proceso de creación y consolidación de Estados nacionales, debido al comercio internacional y a la llegada de oro y plata de América, que provocó un aumento de la moneda en circulación, el aumento de los precios y la inflación. La figura de un monarca fuerte chocaba con la nobleza tradicional pero, finalmente, estas monarquías seguían teniendo una mentalidad feudal, por lo que la nobleza pudo integrarse en el nuevo sistema, apoyando al monarca a cambio de privilegios. El cambio benefició a la burguesía, pero perjudicó a los campesinos, cuyas condiciones empeoraron.

En el caso de Rusia, las guerras asociadas a la expansión territorial fueron causa de una carga que el Estado no podía asumir, puesto que el desarrollo social y económico estaba estancado. A Iván se le atribuye un desequilibrio mental a partir de 1550, en que se inicia una década de terror, confiscando tierras y posesiones, atacando a boyardos, comerciantes, e incluso a la gente común. Para impedir que los campesinos abandonaran Rusia, se les impide la movilidad, mediante una servidumbre legal. A partir de la llegada de navegantes ingleses, se inician los intercambios comerciales con Inglaterra a través de la compañía de Moscovia, en 1553, una asociación creada mediante participaciones de accionistas, antecedente de las sociedades anónimas. En este siglo, los ingleses exploran la vía del mar del Norte para llegar a China y Japón por el Ártico. Iván IV se ofreció como candidato para casarse con Isabel I de Inglaterra, pero fue rechazado. Por otra parte, después de la caída de Constantinopla, Iván IV era el único monarca ortodoxo, siendo considerado descendiente de los primeros césares romanos.

Coronación de Isabel I de Inglaterra (1533-1603), en 1559, a los 25 años.

Se dice que Pushkin transformó radicalmente el teatro en Rusia, creando una tragedia basada en un tema realista de la historia rusa. Antes de escribir la obra, se documentó y reunió un extenso material, basándose sobre todo en la obra del historiador Nicolay Karamzín (1766-1826). Sin embargo, la visión que ambos atribuyen al pueblo de Rusia en el devenir de los acontecimientos no era la misma, así como tampoco las causas del fin de Godunov. Para Karamzín, su fin se debe a él mismo, a su culpabilidad, mientras que, para Pushkin, se debió a los acontecimientos sociales, a su ruptura con el pueblo, el descontento por el abuso de poder a manos de los nobles. Las condiciones de servidumbre del campesinado incluso empeoraron, puesto que quedaron vinculados a la tierra. A pesar de la prosperidad de su reinado, los años finales estuvieron marcados por las epidemias y malas cosechas.

El pueblo es un personaje más y también es la víctima de unos y de otros. Realiza un retrato complejo de la personalidad del zar y retrata a la clase dominante de los boyardos, en conflicto con el zar y con el pueblo, que busca el enfrentamiento del pueblo con el zar como garantía de su supervivencia. En las primeras escenas, la conversación de los boyardos refleja su forma de pensar, convencidos de que el poder les pertenece, puesto que sus familias lo ostentan desde siglos atrás, aunque de momento no puedan sublevarse contra el zar y le hayan jurado fidelidad. El otro personaje que surge en oposición a Godunov es el falso Dimitri o El Impostor, un monje fugitivo llamado en realidad Gregori, un oportunista que se hace pasar por Dimitri. El falso Dimitri huye a Polonia donde consigue el apoyo de la nobleza polaca para invadir Rusia y derrocar al zar. Los boyardos se unen a su causa, a pesar de ser una causa sin consistencia, pero todos simulan su veracidad y justifican el levantamiento contra el zar.

La causa de la caída de Godunov fue realmente la fatalidad, puesto que murió de un ataque cardiaco, cuando discutía con sus consejeros la mejor forma de reaccionar contra la sublevación. Quizá una respuesta rápida y contundente hubiera finalizado el asunto, pero había que calibrar la reacción del pueblo y de los diferentes agentes implicados. En esas deliberaciones, muere Godunov, pudiendo atribuirse al fin de su dinastía, un exceso de prudencia, al permitir que llegara demasiado lejos. Su hijo, demasiado joven, le sucede, pero no será posible frenar a Dimitri, que se convierte en el nuevo zar.

Dimitri I «El Falso», retratado con el escudo de Rusia, el águila bicéfala del Imperio bizantino y San Jorge, junto a la corona polaca. El título de Imperator, en latín, le convierte en jefe de los ejércitos

Pushkin hace un retrato del zar a través de las diferentes posiciones y testimonios de los actores implicados, que son los boyardos, el pueblo, la iglesia ortodoxa, o la versión del propio Dimitri. A ello se une la nobleza polaca, la iglesia católica, que ve una oportunidad en Rusia, puesto que Polonia es un país católico, o la prometida de Dimitri, Marina, una noble polaca, que se convertirá finalmente en zarina, al casarse con Dimitri.

Boris es un hombre atormentado porque no sabe por qué no tiene el apoyo del pueblo, a pesar de todos sus esfuerzos, y los años de prosperidad alcanzados. Se lamenta de que ese apoyo no es incondicional, puesto que las dificultades del momento o los intereses, pueden hacer cambiar las voluntades con facilidad. Es presentado como un hombre familiar, que ama a su esposa y a sus hijos, sin embargo, no podrá protegerles, por su repentina muerte. Su hijo y su esposa serán asesinados, mientras que su hija se convertirá en concubina de Dimitri.

Retrato de Marina Mniszech

La diferencia entre el protagonista y sus antagonistas es, precisamente, que estos tienen un fin que justifica cualquier actuación. En el caso de Dimitri, conseguir el poder. El fin es recuperar el poder, en el caso de los boyardos, que piensan que les pertenece, aunque para ello tengan que aliarse con la nobleza polaca y Rusia sea invadida, o incluso nombrar a Dimitri nuevo zar. Aunque no tardarán en eliminarlo, en cuanto se convierta en un estorbo para sus intereses.

Boris se presenta como un hombre complejo, que debe mantener el poder y protegerse a sí mismo y a su familia de las conspiraciones. Frente a los boyardos, intenta ganarse el favor del pueblo. En la obra de Pushkin se presenta un hombre que, a pesar de ser cristiano ortodoxo, mantiene sus creencias chamánicas, por ello es acusado por los boyardos de rodearse de brujos. Mantener el poder requiere combinar astucia y opresión, pero no es retratado como un villano. En la adaptación de Tarkovsky, se destaca la figura del niño Dimitri, supuestamente asesinado, convertido después en una sombra que atormenta al zar, por lo que se supone que sería responsable de su muerte. La muerte del niño Dimitri, en extrañas circunstancias, fue causa de una revuelta popular en la ciudad, que Boris sofocó, sin embargo, en lugar de buscar un escarmiento en la población, «castigó» a la campana que con su sonido provocó la revuelta, desterrándola a Siberia, donde estaría prohibido hacerla sonar. Se dice que fue el primer destierro a Siberia conocido.

Álbum Demons and Wizars, de Uriah Heep, 1972. En este caso, seguir las estrellas permitiría tener esa luz

La campana es un elemento simbólico que aparece en la producción de Tarkovsky, concretamente en la escena de la coronación del zar. Una gran campana aparece en la parte superior, al fondo del escenario, en una escena en la que se reúnen las jerarquías del Estado. La campana es un elemento que aparece también en su película Andrei Rublev. Según el mismo, la campana simboliza al Estado, un gran aparato que el pueblo levanta con su esfuerzo y que después sirve para someterlo. Otros elementos, como el péndulo simboliza el tiempo, llegando la hora del fin de cada uno. Un hacha ensangrentada, que simboliza un final violento. El hijo de Boris Godunov es también asesinado, hechos ante los cuales el pueblo solo puede responder con su silencio, puesto que Rusia no necesita el sacrificio de un niño, con el que empieza el reinado del nuevo zar.

Después de la muerte de Dimitri, uno de los boyardos, el príncipe Shuiski, es nombrado nuevo zar, con el nombre de Basilio IV, aunque no quería serlo, pero se ve obligado, al haber encabezado las revueltas contra el zar. De hecho, uno de las razones por las que se mantuvo su reinado o zarato, los años siguientes, es que nadie quería ocupar ese lugar, siendo su autoridad escasa y cuestionada por los otros boyardos.

Mientras tanto, en Polonia, surge un nuevo supuesto Dimitri, en 1607, Dimitri II «El Impostor«, que será apoyado por el rey polaco, e incluso Marina le reconoce como su marido resurgido, a pesar de no parecerse en nada. La invasión polaca de 1610, provoca la destitución de Basilio IV por los boyardos, obligados a pedir ayuda al rey polaco, para sostener su régimen. Los polacos ocupan Moscú y el príncipe Ladislao IV es nombrado zar, sin embargo, su padre, el rey Segismundo III, será contrario al acuerdo.

Segismundo III Vasa, rey de Polonia y Suecia, Gran Duque de Lituania. Católico y expansionista, casó con Constanza de Habsburgo

En estos años, todavía hubo margen para que apareciera otro supuesto Dimitri, en 1611, consiguiendo el apoyo de la pequeña nobleza de Moscú. Dimitri III murió en 1612. En 1613, la necesidad de nombrar a un nuevo zar ruso era imperiosa, siendo el elegido Miguel I de la familia Romanov, un joven de dieciséis años que, después de una negativa inicial, accedió a ocupar el trono.

Retrato de Miguel I de Rusia, 1614

Miguel I, Mijaíl Fiódorovich Romanov, era hijo de Fiódor Nikitich Romanov, primo del zar Teodoro I, siendo el principal rival de Godunov para ser elegido zar. Fiódor fue acusado de conspiración por Godunov, obligándole a tomar los votos y enclaustrarse en un monasterio. Su esposa Ksenia Shestova corrió igual suerte, recibiendo los nombres de Filareto y Marta. Miguel era un niño que acompañó a su madre en el monasterio. Fiódor fue liberado por Dimitri I, quien lo nombró obispo metropolitano de Rostov. Sin embargo fue hecho prisionero por el rey polaco, Segismundo III, en 1610, hasta su liberación, en 1619. Al volver a Rusia, el zarato moscovita se convirtió, de hecho, en una diarquía, puesto que padre e hijo compartieron el reinado, Miguel como zar y su padre como el patriarca Filareto, patriarca de Moscú y de todas las Rusias. Su madre, conocida como «Sor Marta» o la «Gran Madre» ejerció una gran influencia en su hijo y sometió a su nuera, la zarina, bajo su autoridad.

Báculo y klobuk del Patriarca Filareto. Museo de los Urales